JPOD y Premios. Reflexión de presente y futuro de Mario Girón @m_giron

Articulo de Mario Girón, actualmente en los podcast La Mesa de los Idiotas, Esto También es Política y creador de la app para JPOD AtrapaPodcasters


JPod y Premios

Nunca me he considerado un referente en el mundo del podcasting ni una persona autorizada para expresar o imponer ideas dentro de la podcastfera. Es más, creo que ese tipo de “méritos” son muy complicados de ganar y muchas veces se reciben por parte de la comunidad en función del ruido que seas capaz de hacer o el número de contactos que seas capaz de conseguir. Quizá ese ha sido uno de mis fallos, trabajo en la sombra.

Desde 2009 llevo dedicándome al mundo del podcasting como parte importante de mi vida, es decir, todas las semanas, reservo una serie de horas para preparar guiones, conectar mis aparatos de grabación, locutar el contenido que toque en ese momento y editar el posterior resultado. De este “dulce trabajo” han surgido podcasts como Podzapp, La Mesa de los Idiotas o Esto también es política, aparte de innumerables ideas alocadas que se han quedado por el camino.

Llevo vinculado a la Asociación Podcast desde su refundación y he participado activamente en diferentes Jornadas de Podcasting, con algunas charlas, desarrollo de aplicaciones o creación de juegos para el disfrute de los asistentes.

Creo fervientemente en las comunidades. El trabajo en equipo es una de las herramientas más potentes para poder llevar adelante proyectos. La magia de engranar diferentes perfiles para que, empujando todos hacia el mismo lado, puedan alcanzar objetivos comunes, es un arma muy potente y en cualquier ámbito, puede hacer que se alcance el éxito.

En el caso del Podcasting es lo mismo. El problema que yo observo es que nuestra comunidad es muy “blandita”. Me explico:

En ningún momento hemos sido una comunidad homogénea, los objetivos a conseguir por los diferentes podcasters que nos cruzamos en este mundillo son de lo más diferente. Se ha hablado millones de veces hacia dónde tiramos cada uno. Están los que defienden a capa y espada el podcasting como una gran afición y la entrada de publicidad o profesionalización del medio lo ven como una pérdida de autenticidad y un peligro para su actividad. Y por el otro lado, se encuentran los podcasters que buscan mejorar su visibilidad, incrementar sus audiencias y alcanzar cierta profesionalización en la actividad que por ahora realizan por “gusto”.

Cuando se presiona un poco por alguno de los dos lados, se desmenuza la comunidad y las lanzas suelen volar de un lado a otro sin piedad ninguna.

Al final, los más activos han decidido tomar cartas en el asunto y buscando una mayor organización y la capacidad de poder empujar lo máximo posible por su cuenta han creado las famosas redes de podcast. Grupos de podcasts bajo una misma “marca” que comparten comunidad y herramientas de promoción y difusión.

Creo que es un movimiento lógico por parte de aquellos que quieren llevar más allá su afición y por ahora, el método más óptimo para mostrarse fuertes de cara a posibles anunciantes o potenciales patrocinadores. Ganar dinero con el podcasting o alcanzar fama con este medio es de lo más respetable y me quito el sombrero delante de todos aquellos que, gracias a su esfuerzo lo consigan.

Una vez puestos en antecedentes, y viendo el contexto que nos rodea, podemos meternos en harina (sí, todo esto era una simple introducción).

JORNADAS DE PODCASTING

Las Jornadas anuales de podcasting o JPod creo que son el elemento básico para mostrar la unión y la fuerza de esta comunidad de cara al exterior frente a la endogamia que siempre nos ha caracterizado y, aparte es el medio ideal para captar nuevo adeptos a la causa.

Lo primero que me gustaría decir es que la organización de unas jornadas de este tipo es un trabajo muy exigente digno de alabar por parte de los diferentes equipos que se ponen al frente cada año, pero, por esa dureza a la que se enfrentan, el desgaste que les produce es tan grande que, toda la experiencia y contactos que reúnen a lo largo de ese año, se pierden y, normalmente, el que ha organizado unas jornadas, no quiere volver a oír nada de organizar las siguientes.

Cada equipo que se plantea la organización de unas JPod parte casi de cero.

Creo que ese es uno de los mayores lastres que venimos arrastrando desde hace años. No tenemos unas bases comunes que nos permitan analizar los errores cometidos cada año y tratar de solventarlos para el siguiente. Cada equipo organizativo tiene sus errores y aciertos y suelen ser totalmente distintos de un año a otro.

Siempre he sido un fiel defensor de la organización magistral de las JPod de 2013 en Madrid. Para mi fue un cambio cuantitativo y cualitativo en cuanto a medios y contenido. Este nivel, creo que no se ha vuelto a alcanzar en ninguna de las jornadas celebradas los años posteriores, no siendo esta afirmación nada negativo hacia dichas jornadas. Simplemente creo que en 2014 se vivió un reseteo en el que se perdió todo el trabajo realizado en los años anteriores.

Yo viví las JPod de 2014 desde dentro y se organizaron de manera excepcional para no abandonar el evento durante ese año, por lo que la implicación no fue la misma aunque el resultado fue muy bueno.

Creo que las JPod no deben ser únicamente una reunión de amigos que se juntan para tomar cervezas. El networking es una parte importante del evento, pero no creo que se deba centrar todo el evento en dicha sentencia. De cara al exterior se pierde mucha fuerza y se elimina el interés de cara a nuevos oyentes o podcasters que se encuentren fuera de la comunidad.

Otro de los puntos importantes de cara a la mejora de las jornadas es el planteamiento de los contenidos que se desarrollarán durante las jornadas.

Los directos son importantes y atraen a mucha gente. Es muy llamativo para el oyente poder ver en persona a sus podcasters favoritos, y por otro lado, es una experiencia muy grata para el podcaster al poder compartir ese momento con la gente que le sigue detrás de un reproductor de audio.

Deberían ser un pilar básico dentro de unas jornadas de este estilo y se les debería aportar un carácter de espectáculo más marcado. Al fin y al cabo, no es una grabación normal, se logra una sinergia muy especial entre los creadores y los oyentes que es difícil de alcanzar en el día a día del podcaster.

Un espacio idóneo, buena iluminación, presentaciones adecuadas y toda la pompa posible podrían hacer que los directos dentro de las jornadas fuesen un momento especial en el que podcasters y oyentes puedan compartir de primera mano su afición favorita.

El siguiente tema importante son las ponencias y talleres. La planificación de dichas actividades suele remover a los asistentes las semanas de antes y no quedan aisladas de polémica.

La elección del contenido para las jornadas queda bajo la responsabilidad de los organizadores y muchas veces puede suceder que dicha selección se haga de manera subjetiva, sin tener en cuenta gustos de los participantes ni tendencias del momento en el que se realizan las jornadas.

Creo que hay mucha gente válida dentro de este mundillo con grandes conocimientos que se quedan fuera de la planificación de talleres y ponencias año tras año y que, con otros métodos de selección podrían conformar un programa bastante llamativo.

Aquí mi propuesta está clara, al igual que se da un tiempo para poder presentar las diferentes candidaturas a organizar las jornadas, se podría abrir la posibilidad de presentar alternativas de talleres y ponencias y que la comunidad de asistentes votase por las más llamativas. En este caso se deberían establecer una serie de normas básicas para la buena convivencia entre los diferentes participantes y los votantes y quizá algún tipo de “consejo” o “jurado” que permita tomar decisiones en caso de duda o polémica.

De este modo se abriría una nueva forma de colaboración para potenciales asistentes y quizá un empujón para muchas personas con ganas de aportar que siempre se han mantenido en la sombra.

Algo que me parece de vital importancia para supervivencia de las jornadas en años posteriores es la selección de la sede.

Muchos eventos importantes se suelen caracterizar por disponer de una sede fija. Creo que este paso nos permitiría dar un salto de calidad importante. Los asistentes podrían planificar año tras año el viaje y la estancia conociendo con mucha antelación la sede y el funcionamiento básico de las jornadas.

En cuanto a la organización, como he comentado antes, podría analizar errores de años anteriores y tratar de mejorarlos, pero siempre manteniendo una base trabajada durante las jornadas anteriores. Permitiría afianzar colaboradores (hoteles, restaurantes, centros culturales…) y sobre todo conocer con mucha anterioridad qué se necesita y cuánto va a costar.

Para que se produzca este cambio es evidente que se necesita una gran implicación y un grupo de personas que se encarguen de coordinar y traten de conseguir la colaboración de una serie de voluntarios que logren sacar el trabajo adelante año tras año. No quiero decir que esto se convierta en algo vitalicio y que se centre la presión de la organización sobre las mismas personas siempre, pero si se obtiene una base sólida y unos principios sobre los cuales trabajar, se supone que los encargados de “ponerse al mando” lo deberían tener más sencillo.

Si toda la comunidad se centra en cómo organizar las jornadas y no separamos fuerzas delegando todo el trabajo en un grupo organizador, creo que el crecimiento de este evento sería notable.

PREMIOS ASOCIACIÓN PODCAST

Los premios de la Asociación nacieron como un pequeño reconocimiento de toda la comunidad a aquellos podcasters destacados durante el año. De todos es conocido que el reconocimiento ya no es por parte de “toda la comunidad”. Como se ha comentado en multitud de ocasiones, los premios son entregados por los socios de la asociación, por lo que el porcentaje de la comunidad representado es bastante bajo.

No creo que un premio sea representativo si se decide a través de únicamente una media de 50 votos. Imaginemos que un podcast cuenta en sus filas con 5 miembros de la asociación. Evidentemente van a votarse a ellos mismos y las posibilidades de victoria en su categoría se incrementa muchísimo con respecto al resto de participantes.

En este tipo de casos, ni siquiera se llega a valorar elementos tan básicos en un podcast como la periodicidad, la calidad del audio o la calidad de los contenidos.

Evidentemente, si nos gusta este método y estamos de acuerdo que entre 50 socios vamos a decidir el futuro de los premios, todo lo que voy a decir a continuación no tiene mucho sentido, pero si nos estamos dispuestos a dar una vuelta a todo esto, quizá mi propuesta pueda servir para avanzar.

Creo que es muy importante la existencia de un jurado, que todos aceptemos como válido y que trate de juzgar las características que comentaba anteriormente.

Es muy frustrante que se premie a un podcast con una publicación bajísima dentro del año en curso de los premios. Sobre todo para el resto de nominados que quizá hayan hecho un trabajo grande durante el año para afianzar su periodicidad o mejorar su calidad.

El hecho de existir un jurado que cuente con un baremo para poder evaluar a los diferentes podcasts participantes aporta cierta fiabilidad y nos asegura que, dentro de los parámetros especificados con anterioridad, se premie a los mejores podcasts del año.

Resumiendo, espero que estas dos o tres ideas, nos permitan debatir de una manera sana para, entre todos, poder mejorar este maravilloso mundo que es el podcasting.


Puedes conversar con en su cuenta de Twitter, en el grupo Oyentes de Podkas o dejando un comentario en esta entrada.

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